Esta frase se originó en el ámbito marítimo. En los grandes barcos, en el mástil más grande se encuentra una especie de canastilla que solía ocupar un marinero que se dedicaba a vigilar lo que pasaba alrededor de la embarcación. Este sujeto es quien suele representarse en películas o en cuentos al gritar “¡Tierra a la vista!”. A esa canastilla se llama carajo.
Sin embargo, estar en el carajo era muy incómodo debido al frío que solía sentirse y por la altura del mástil, el movimiento del barco provocaba mareos en cualquier marinero. Por eso, se solía mandar castigado a algún miembro de la tripulación a ese sitio. Así el capitán indicaba “¡vete al carajo!”.
El carajo era el punto más alto y con mayor visibilidad de toda la nave desde el que se podía divisar tierra u otras embarcaciones y así evitar posibles ataques de piratas o enemigos.
En dicha canastilla se estaba expuesto al viento, frío, lluvia, y a los fuertes vaivenes del oleaje, no siendo el lugar más deseado donde permanecer ni un minuto por la tripulación, por lo que se utilizaba de forma de castigo.
Escuchar "¡vete al carajo!" debía ser una de las frases que nadie quería oír en alta mar.
Sin embargo, estar en el carajo era muy incómodo debido al frío que solía sentirse y por la altura del mástil, el movimiento del barco provocaba mareos en cualquier marinero. Por eso, se solía mandar castigado a algún miembro de la tripulación a ese sitio. Así el capitán indicaba “¡vete al carajo!”.
El carajo era el punto más alto y con mayor visibilidad de toda la nave desde el que se podía divisar tierra u otras embarcaciones y así evitar posibles ataques de piratas o enemigos.
En dicha canastilla se estaba expuesto al viento, frío, lluvia, y a los fuertes vaivenes del oleaje, no siendo el lugar más deseado donde permanecer ni un minuto por la tripulación, por lo que se utilizaba de forma de castigo.
Escuchar "¡vete al carajo!" debía ser una de las frases que nadie quería oír en alta mar.
recopilado por Lic. Billy Alvarado López

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